Archivo General Región de Murcia

Detalle de documento

Código referencia:
ES.30030.AHP/174
Título:
Convento de Santa Ana del Monte de Jumilla (Franciscanos Observantes)
Fecha inicial:
1813
Fecha final:
1836
Nivel de descripción:
Fondo
Volumen y soporte unidad de descripción:
1-Libro(s)
Historia institucional:
Fue fundado en 1573 como comunidad descalza a partir de la ermita de santa Ana la Vieja, que custodiaba la imagen gótica de la abuela de la Virgen, situada a varios kilómetros de la localidad. Durante el primer tercio del siglo XVII se erigiría un nuevo convento en el paraje de la Fuente de la Jarra. El cenobio contó con la protección del marqués de Villena, señor de Jumilla, que estuvo retirado en él algunas temporadas. Adscrito a la Provincia de San Juan Bautista de Valencia pasaría a pertenecer a la Custodia descalza de San Pascual Bailón de Murcia en el siglo XVIII. Sería sede del noviciado de la Provincia y luego de la Custodia de San Pascual durante toda su existencia y, aunque la condición de cabeza de la misma la ostentó el convento de Villena, el de Santa Ana contó siempre con una especial veneración por parte de los descalzos murcianos, siendo sede de multitud de capítulos y congregaciones. Debido a la devoción a Santa Ana y al número de visitantes del convento se solicitó al Provincial la construcción de un hospicio o albergue, donde hospedar a las personas que fueran a visitar el monasterio, poniéndose en marcha en 1685 (Guardiola Tomás, p. 114). En enero de 1821 se decretaría su supresión, siendo saqueado por algunos paisanos. Aunque el vecindario clamó contra su cierre y se le adscribieron los frailes procedentes del clausurado convento de Las Llagas de la misma localidad, en agosto de 1821 sería clausurado. La mitad de sus religiosos pasarían al convento de san Joaquín de Cieza. Durante el año 1823, en el contexto de los enfrentamientos entre partidas realistas y constitucionales, volvería a ser asaltado otra vez y expulsados de nuevo sus frailes. La exclaustración definitiva, de esta casa de noviciado de la Custodia, se produjo el 8 o 10$$$ de febrero de 1836, pero al pasar el edificio a la Mitra de Cartagena, continuarían atendiendo su culto algunos franciscanos como sacerdotes seculares, lo que permitió la conservación de su rico patrimonio. Este Santuario quedó sin culto alguno hasta 1848 en que el presbítero Juan Cárcelen, eclesiástico secular, abrió la iglesia con licencia del diocesano, bajo el carácter de ermita rural, celebrando misa en ella y habitando en el hospicio (Restauración de la Orden franciscana en España, p. 211). Entre 1852 y 1878 sería la única comunidad franciscana que permaneciese activa en la diócesis ($ Ojo: y Cehegín?) pues a mediados de 1851, el obispo murciano Mariano Barrio Fernández consigue del Gobierno de Madrid, a tenor del art. 29 del Concordato, que el convento santanero sea convertido en Casa de Corrección y de Ejercicios Espirituales para eclesiásticos y Casa-misión al servicio de la diócesis de Cartagena (Restauración de la Orden franciscana en España, p. 193). Desde 1859 fue sede del comisario custodial (Restauración de la Orden franciscana en España, p. 293). La revolución de 1868 suprime momentáneamente la residencia jumillana. Esta comunidad dispersa vuelve a reunirse, al menos por la documentación que se conserva, para primeros de 1870, o incluso antes (Restauración de la Orden franciscana en España, p. 377). Este monasterio descalzo nunca perdió su identidad franciscana, siendo, durante el actual periodo de la exclaustración, centro de cohesión propulsor de la vida alcantarina, y, al mismo tiempo, desde 1859, sede del comisariado custodial (Restauración de la Orden franciscana en España, p. 293). El 1 de octubre de 1891 se cede el convento de Belmonte (Cuenca) por parte de la Provincia de Cartagena, que lo había tomado el 6 de enero de 1883, a la Provincia de San Gregorio Magno de Filipinas. Desde 1887 estaba instalado el Colegio seráfico, que hubo de ser trasladado el año 1891 al convento de Jumilla. El 2 de julio de 1891 se incorporaría a la restaurada Provincia de Cartagena de los frailes menores, tras la autorización del obispo. En septiembre de 1918 se instaló aquí el noviciado de la Provincia. En 1928 Comunidad del convento estaba formada por 22 religiosos de los cuales 5 son sacerdotes, 11 novicios, 3 hermanos profesos y 3 donados (Espigas y Azucenas). Durante la Guerra Civil la comunidad se dispersó, pero se volvió a reintegrar a fines de mayo o a principios de junio de 1939 (D. Carbajo, p. 219) Moraron en este convento, entre otros, San Pascual Bailón y el beato Andrés Hibernón.
Historia archivística:
El Libro de cuentas pasó a formar parte de los fondos de la administración provincial de Hacienda tras los decretos desamortizadores, siendo transferida al Archivo Histórico Provincial de Murcia en 1955.
Existencia y localización de documentos originales:
La mayoría de este fondo, con documentos entre los años 15182 y 1992, se custodia en el Archivo de la Provincia Franciscana de Cartagena (C/Doctor Fleming, Murcia).
Imágenes/Documentos no disponibles
Lugares
Jumilla (Murcia, España)
Productores
Convento de Santa Ana del Monte (Jumilla, Murcia, España)
Entidades
Orden Franciscana de la Provincia de Cartagena Haz click para ver su ficha descriptiva
Materias
Conventos Haz click para ver su ficha descriptiva
Órdenes y congregaciones religiosas Haz click para ver su ficha descriptiva
Religiosos Haz click para ver su ficha descriptiva
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